Tronco

La psicoterapia humanista contempla al ser humano en su totalidad, y confía en sus posibilidades de desarrollo, basadas en la conciencia y la responsabilidad ante su experiencia vital. Considera que ese es su principal potencial interno de transformación. De este modo, contribuye a humanizar la psicoterapia y ofrecer posibilidades de cambio ante patrones repetitivos subyacentes.

La existencia humana se realiza en un contexto interpersonal, donde se privilegian los vínculos, las relaciones y pertenencias que las personas tenemos. Donde se desarrollan los afectos (amor, pasiones, competencias, celos, envidias…), temores (miedos, bloqueos, parálisis, angustia y ansiedad) y malestares (sufrimiento, pérdidas, duelos atascados, asuntos pendientes, rabias, iras) diversos que a menudo nos llevan a consulta en forma de síntomas y dolencias psíquicas que dificultan la conexión con una vida plena.

El proceso terapéutico tiene un doble camino, el abordaje de lo intrapsíquico (de mí con mi historia vital, el pasado y el futuro) e interpersonal (el yo en relación con el otro/a-s), que a menudo son indivisibles.

F. Perls y Laura Perls en los años 40 fundaron la terapia Gestalt, modelo en el que principalmente nos movemos, del que venimos, y es uno de los pilares de las terapias humanistas, en particular la psicoterapia Gestalt, que es tanto una técnica para algunos como una filosofía de vida para muchos otros.

La terapia Gestalt forma parte de las terapias humanistas, que surgieron con un interés común, de poner el foco de atención en el potencial humano, favoreciendo la autorrealización, es decir, que no sólo se centraron en el tratamiento con pacientes enfermos, si no en favorecer el crecimiento personal, y las posibilidades que cada persona trae con ella.

La visión de un ser humano con posibilidades de un desarrollo pleno en el aquí y ahora - para un saludable -mañana y después- (expresión utilizada por Margarita Spanouglo)- en una situación relacional.

En Gestalt decimos que la unidad mínima de análisis es organismo/ambiente, y es en la frontera de contacto donde se produce toda la existencia. Ya que a menudo son las dificultades relacionales (con la familia de origen y actual, con la pareja, amigos y otros grupos, o la falta de los mismos) las que nos llevan la mayor parte de las veces a hacer terapia, y las principales fuentes de origen de malestar humano.

En Gestalt definimos la salud en términos estéticos. Dice Jean Merie Robin que el ser humano sano es aquel que es capaz de crear su existencia como si fuera una obra de arte.

Trabajamos desde lo obvio, frente a lo imaginario, la toma de conciencia (awareness), la responsabilidad sobre los procesos y decisiones que tomamos, la expresión emocional directa, no la dramatización, dando la importancia justa a lo racional, lo emocional y lo impulsivo.